Durante la sesión, se destacó la relevancia de las habilidades parentales como factor protector en la salud mental infantil y juvenil. Se enfatizó la importancia de que padres y madres aprendan a resolver conflictos de manera positiva, gestionen emociones con inteligencia y establezcan límites con respeto y coherencia.
El aula fue impartida por Antonio Ortuño Terriza, reconocido psicólogo clínico infanto-juvenil, terapeuta familiar y autor, quien compartió su experiencia y conocimientos en la materia.
Este tipo de iniciativas refuerzan la necesidad de educar a las familias en competencias emocionales y de comunicación, fundamentales para el bienestar de niños y adolescentes. La Comunidad de Madrid continúa apostando por programas formativos que promuevan la salud mental desde el núcleo familiar, reconociendo su papel esencial en el desarrollo integral de las nuevas generaciones.
By: Ángela Mena Galán
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